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[RESEÑA] El umbral de la eternidad, de Ken Follett

[RESEÑA] El umbral de la eternidad, de Ken Follett

Concluimos la última parte de la emocionante trilogía The Century.

Sello Editorial: Plaza & Janés
Páginas: 1148
Publicación: Noviembre, 2014

Tras La caía de los gigantes y el Invierno del mundo, cerramos esta emocionante serie sobre el siglo XX, The Century, escrita por el galés Ken Follett.

Tras la I Guerra Mundial, la Guerra Civil Española, la frustrada Sociedad de Naciones, la II Guerra Mundial, y las Bombas Atómicas, ahora nos toca los detalles de la Guerra Fría, con la Crisis de los Misiles, el Muro de Berlín, la Guerra de Vietnam. el sueño de Martin Luther King y el movimiento hippie entre otras cosas.

Tal como en el libro anterior, los protagonistas son los hijos de los personajes que conocimos en el segundo volumen de The Century, es decir, los nietos de quienes dieron vida a La caída de los gigantes.

Así, nos encontramos con Rebecca Hoffmann, hija adoptiva de Carla Frank, y Walter Frank, nietos de Walter von Ulrich y Maud Fitzherbert, que aún sigue viva. La primera es profesora y, tras cruzar el Muro, logra un cupo en el parlamento y luego en el gobierno, mientras que Walli, también tras cruzar el Muro, se une a una banda de rock de gran éxito mundial; Dave y Eve Williams, hijos de Lloyd Williams y Daisy Peshkov, es decir, nietos de Ethel Leckwith y del Conde Fitzherbert por un lado y de Lev y Olga Peshkov, por el otro. Dave se une a una banda de rock que no tiene mucho éxito hasta que encuentra a Walli y saltan al estrellato en estados Unidos, Eve, en tanto, se convierte en una destacada y famosa actriz.

También están los hermanos Tania y Dimka, sobrinos de Volodia y nietos de Gregori Peshkov. Tania es periodista y se opone desde la clandestinidad al comunismo ruso, mientras que Dimka, también critico, forma parte del gobierno, al más alto nivel. En el otro extremo encontramos a Cam y Beep Dewar, los hijos de Woody y nietos de Gus Dewar. Camero es republicano y se une al gobierno de Nixon, mientras que Beep es liberal en todo sentido y hacia el final del libro se casa con Dave.

También en Estados Unidos encontramos al hijo negro no reconocido de Greg Peshkov con Jackie, a su vez nieto de Lev y Marga. George Jackes trabaja con los hermanos Kennedy y luego se convierte en congresista. Finalmente, Jasper Murray, el hijo de la amiga medio-judía de Daisy Peshkov, se convierte en un famoso periodista en Estados Unidos, luego de luchar en Vietnam.

Son varios personajes, sin duda, en un mar de más de 1.100 páginas. Eso sí, como dijimos anteriormente, ni la cantidad de personajes, ni la cantidad de páginas resultan pesadas gracias al ritmo que sabe imprimirle Follett a cada capítulo.

Durante toda esta historia, ha sido muy difícil no enamorarse de cada uno de las familias, o no sentir como propios las tragedias que les tocó vivir. En ese sentido, el final del libro, en cierta medida, nos alivia la tensión acumulada durante tantas y tantas páginas.

Además, por fin siento propia la frase aquella de Ken Follett, de que esta es la historia de nuestros padres y abuelos, pues leer sobre Alemania Oriental y la Stasi nos acercan relatos y recuerdos cercanos, sobre todo tras leer a Roberto Ampuero y Ernesto Ottone.

Una serie muy interesante, emocionante y sencilla de leer. Recomendable, sin dudas.

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EdoUnda

comunicador incógnito y disperso, con los pies aquí y allá, lector y conversador en @LibrosalAire

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