Una profesora del Departamento de Literatura Española de la Universidad de Salamanca ha encontrado en el periódico “El Amigo de la Familya”, publicado en Estambul, el único testimonio conocido de la obra cervantina traducida a la variedad lingüística de los judíos sefardíes.

Pasa por ser el libro más traducido después de la Biblia. A lo largo de 400 años “El Quijote” se ha editado en más de 140 lenguas y variedades lingüísticas diferentes, e incluso a varias lenguas judías, como el hebreo o el yidis. Sin embargo, hasta ahora se creía que no existía ninguna versión en judeoespañol, la variedad lingüística de los judíos sefardíes.

La profesora del Departamento de Literatura Española e Hispanoamericana de la Universidad de Salamanca, María Sánchez-Pérez, ha descubierto una traducción parcial de la universal obra de Cervantes, hasta hoy totalmente desconocida, que se publicó en judeoespañol aljamiado en el periódico sefardí de Estambul “El Amigo de la Familya”, en 1881, en cuya edición trabaja actualmente. Este hallazgo supone, por tanto, la primera versión conocida hasta la fecha del “Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha” en judeoespañol.

Gran éxito entre los lectores

La primera entrega localizada por la profesora de la Facultad de Filología es una traducción al judeoespañol de “El curioso impertinente”, novela corta insertada en la primera parte del Quijote –concretamente entre los capítulos 33-35–. Este texto se publicó por entregas entre las páginas de “El Amigo de la Familya” durante varios números consecutivos, específicamente desde el 5 hasta el 12.

“Desde el principio podemos comprobar que no se trata de una mera transliteración del texto cervantino a caracteres hebreos, sino de una auténtica traducción al judeoespañol, utilizando términos y fórmulas muy castizamente sefardíes”, explica Sánchez-Pérez, quien acaba de publicar este hallazgo en el número de diciembre de la revista “Ínsula”.

“Parece claro –subraya la profesora Sánchez-Pérez- que el propósito inicial del director del periódico no fue la traducción literal de la obra cervantina, sino que, a raíz de la publicación de una parte del Quijote y del éxito que cosechó entre los lectores de su periódico, decidió continuar con la tarea de sacar a la luz, adaptándolos, nuevos capítulos de la genial obra de Cervantes”.

Revisa la nota completa en la web de la Universidad de Salamanca.