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[RESEÑA] Glosa y otros cuentos

[RESEÑA] Glosa y otros cuentos

El tradicional concurso de la revista Paula seleccionó los mejores cuentos y el libro completo desborda calidad.

Glosa y otros cuentos
Varios Autores
Chile, diciembre 2016
Cuento, Alfaguara, 198 páginas
ISBN: 9789569583926

Sinopsis

Con casi cincuenta años de trayectoria, pese a algunas interrupciones, el Concurso de Cuentos Paula ha sido una cantera de narradores chilenos. Muchos de sus participantes, como Jaime Collyer, Marcelo Mellado, Alejandra Costamagna, Nona Fernández, Alejandro Zambra y Pablo Simonetti se dedicaron a la escritura y hoy conforman buena parte del mapa de las letras actuales. Y lo mismo puede ocurrir con algunos de los once autores ganadores en esta versión 2016, cuyos cuentos se reúnen en esta antología. El jurado, compuesto en esta ocasión por el colombiano Héctor Abad Faciolince, la escritora argentina Claudia Piñeiro y Alberto Fuguet, ha seleccionado estos once relatos entre más de 600 recibidos.

Opinión

Escribir un cuento no es una tarea sencilla. Que ese relato sea, además, un buen cuento es decir bastante. Por lo mismo, leer un libro de cuentos que reúne a los ganadores le genera a uno bastantes expectativas. Demasiadas quizá. Y me alegra escribir que, en general, el libro está bastante bien. Me gusta pensar que este género tiene buenos intérpretes, y sobre todo que son anónimos o desconocidos.

En Glosa, el cuento ganador, leemos cómo el autor nos involucra en la narración preguntándose y preguntándonos qué es lo que ocurre en la historia. Creo que una de las mejores cualidades de un texto es conseguir la complicidad del lector en el mismo y la genialidad de hacer preguntas dentro de la narración es un recurso que, de simple y sencillo, resulta útil y genial.

Piensa que quizás le haga bien pasar un rato en el sauna. Pero lo deja para otro día. ¿Vuelve a la habitación y lee? ¿Vuelve a la habitación y se masturba? ¿O el hijo simplemente se acuesta a ver dibujos animados?

No sabemos (y esa es la genialidad y la complicidad) pues el relato continúa al otro día, al desayuno.

Abre la boca, cuento que obtuvo el segundo lugar, nos muestra una historia que, poco a poco y tristemente, nos parece más común, lo que no la hace más feliz o menos terrible. Aquella intención paterna de guiar y criar a los hijos dentro de “parámetros normales” tan forzadamente como lo hicieron con ellos, con métodos que parecen modernos (psicólogos y terapias) pero que en el fondo son tan anacrónicos como las ideas de normalidad del siglo XIX.

Luego de estos dos cuentos viene una serie de Menciones Honrosas, con algunos cuentos que no están nada de mal. Sacrificio de peón y Tranquilo, esto será breve están relacionados con la dictadura. El primero está ambientado en el Concepción actual y nos muestra una venganza tan planificada como el ajedrez mismo, mientras que el segundo nos recuerda el sacrificio de tantos por derribar el regímen del dictador en nuestro país.

El farol es un relato que me provoca sensaciones muy encontradas, pues siento que reúne, al principio, varias notas que apuntan a un buen cuento. Una narración inteligente, cercana y provocadora que, sin embargo, hacia el final se desmorona y el cierre del cuento (abierto, como los mejores cuentos) no tiene nada que ver con la emoción generada desde el principio. Es decir, el autor nos lleva al campo tradicional del país junto a una familia que acaba de mudarse desde la ciudad y una extraña niebla se apodera del lugar cada noche, junto a la incapacidad de dormir de la mujer, esposa del protagonista. En algún momento se muda con ellos la cuñada del protagonista. Luego, aumenta la tensión cuando la hija parece haber desaparecido. Y, al final, encontramos al marido tomando de la cintura a su cuñada, por la espalda, para ver cómo reacciona. Me perdí, realmente…

El resto de los cuentos está relativamente bien, alternando unos buenos con otros más débiles, pero en general el libro se sostiene bien. Insisto, me satisface leer buenos cuentos de personas desconocidas en su mayoría y con buena pluma, sobre todo considerando que los últimos libros de cuentos nacionales que leí no me convencieron nada, hablando de Skármeta y Zúñiga.

Otra cosa, bien distinta y que no puedo ahorrarme, es ese sentimiento encontrado que cada vez con mayor profundidad me generan los concursos literarios. Si bien este en particular no tiene relación con los grandes Premios de Novela, como el Alfaguara o el Planeta, el hecho de que Alfaguara haya tomado el control del concurso de Cuentos Paula no me termina de cuadrar.

Acepto la obviedad de que puede ser caro organizar un concurso pues los costos (difusión, premios, publicación) son bastante altos (lo que, además, ha generado una intermitencia en el mismo concurso), pero de ahí a aceptar que Alfaguara ponga el jurado en pleno del Concurso, me parece un poco excesivo. Ojalá, de todos modos, sea para bien.

Finalmente, puedes comenzar a leer aquí una parte del libro.

About The Author

EdoUnda

Periodista titulado en la Universidad de Concepción | Lector por sobre todas los oficios

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