La destacada abogada de Derechos Humanos y de la Vicaría de la Solidaridad relata en este libro su historia personal y la de miles de chilenos enfrentados a la represión de la dictadura militar.

Estas memorias de la brillante abogada Carmen Hertz abren una brecha en la historia oficial del país para recordarnos ese otro relato que se dejó en las sombras, el de los miles de chilenos que lucharon contra la dictadura con las armas que tenían a su alcance: la inteligencia, el profesionalismo, la obstinación y hasta el heroísmo, pues muchos dieron su vida por la recuperación de la democracia.

Tras la muerte de su marido Carlos Berger, asesinado salvajemente por la Caravana de la Muerte en 1973, Carmen Hertz inició una resistencia de décadas con el fin de esclarecer los hechos y exigir verdad y justicia en un país primero controlado por una dictadura brutal y luego entregado a una democracia en la que quedaron instalados el miedo y la justicia “en la medida de lo posible”.

La narración de esa insistencia contra viento y marea es magistral, en especial la descripción del trabajo en la Vicaría de la Solidaridad, la organización de la Iglesia que defendió a los perseguidos y en donde sacerdotes y abogados -al alero de un hombre de gran estatura moral como fue el cardenal Raúl Silva Henríquez- lograron generar una auténtica escuela de los derechos humanos, cuyos métodos fueron adoptados incluso por Naciones Unidas. Un trabajo silencioso pero de una relevancia enorme, que le permitió al país recuperar la dignidad y a sus ciudadanos mirarse a la cara tras el horror de lo ocurrido.

La historia fue otra es una suerte de catarsis que, no exenta del humor incisivo de la autora, nos hace ver el pasado con claridad al tiempo que nos permite recuperar la confianza en el género humano.

La presentación de La historia fue otra. Memorias de Carmen Hertz se realizará el próximo martes 21 de marzo a las 19:00 horas en Casa O de Lastarria, Villavicencio 395, Santiago Centro y contará con la participación del abogado y crítico literario Camilo Marks y la diputada Camila Vallejos.

Fuente: Penguin Random House